Una web no es un cuadro que se cuelga y ya. Tu negocio cambia: subes precios, añades un servicio, cambias de horario. Y tu web tiene que poder cambiar contigo, sin tener que escribir a nadie (ni pagar) cada vez.
Estas son las tres cosas que, como mínimo, deberías poder tocar tú.
1. Los textos
Precios, horarios, la descripción de un servicio, esa frase que ya no te representa… Cambiar un texto debería llevarte dos minutos.
2. Las imágenes
Fotos nuevas de tu local, de tu equipo o de tu trabajo. Si has hecho una sesión de fotos, deberías poder subirlas tú.
3. Los artículos y las novedades
Si tu web tiene blog, publicar una entrada nueva debería ser tan fácil como escribir un correo.
¿Y si ahora mismo no puedo?
Pregúntale a quien te hizo la web estas tres cosas:
- ¿Tengo acceso al panel de mi web?
- ¿El dominio y el alojamiento están a mi nombre?
- ¿Me puedes enseñar a cambiar un texto y una foto?
Si alguna respuesta es «no», ojo. Tu web es tuya y el control lo tienes que tener tú.
Cuando entrego una web, te explico cómo manejarte en el día a día y te acompaño los primeros días.
¿Quieres una web que puedas tocar tú? Cuéntame tu proyecto.
Patricia EscabiasDiseñadora web y Framer Pro Expert. Escribo sobre webs para que no te pierdas con la tuya.
Conóceme mejor