«Tu web tiene que ser responsive». Te lo habrán dicho mil veces, y puede que hayas dicho que sí con la cabeza sin tener muy claro qué es. Que no cunda el pánico.
Responsive significa que se adapta
Una web responsive es una web que se adapta al tamaño de la pantalla desde la que se mira. En el ordenador se ve de una forma, en la tablet de otra y en el móvil de otra. Mismo contenido, distinta colocación.
No es hacer la web más pequeñita para que quepa. Es recolocar las piezas: lo que en el ordenador va en tres columnas, en el móvil va una debajo de otra. El menú se convierte en ese icono de tres rayitas. Y los botones se hacen más grandes para que puedas pulsarlos con el dedo.
Por qué te importa
La mayoría de tus visitas llegan desde el móvil. Si alguien entra desde Instagram y tiene que hacer zoom para leer, se va. Y no vuelve.
Además, Google mira la versión móvil de tu web para decidir en qué posición te coloca. Si en el móvil se ve mal, lo vas a notar en las búsquedas.
Cómo comprobar la tuya en 2 minutos
- Abre tu web en el móvil. Sí, en el tuyo.
- ¿Se lee el texto sin hacer zoom?
- ¿Puedes pulsar los botones sin darle al de al lado?
- ¿Hay algo que se sale por un lado y te obliga a mover la pantalla?
- ¿El formulario de contacto se rellena cómodamente?
Si has contestado «no» a alguna, tu web necesita un repaso.
En las webs que diseño, la versión móvil se trabaja pantalla a pantalla. No se deja «a ver cómo queda».
Si quieres revisar más cosas además de esta, en la guía gratuita tienes los 10 elementos que debe tener la web de tu negocio.
Patricia EscabiasDiseñadora web y Framer Pro Expert. Escribo sobre webs para que no te pierdas con la tuya.
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